A pocos días de la aplicación del anunciado protocolo provisional comercial con la UE, el bloque europeo presenta un proyecto de normativa, verdadera barrera no arancelaria, que puede afectar gravemente a las exportaciones de soja de Argentina y Brasil. Por otro lado, la directiva anula los beneficios ya comprometidos en el acuerdo comercial interino que entrará en vigor el próximo 1 de mayo.