El Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM) se estructuró desde su creación, como un instrumento redistributivo totalmente novedoso para la región. Además de establecer una marcada diferencia entre los aportes que le corresponden a cada uno de los países del bloque, beneficia a las economías menores del bloque, como Paraguay y Uruguay, con la entrega de recursos en carácter no reembolsable. Hasta ahora, este mecanismo solidario de financiamiento propio del MERCOSUR, lleva invertidos más de US $1,06 mil millones en los 57 proyectos planificados.