El 7 de noviembre, los líderes de 43 países y de la Unión Europea firmaron la “Declaración de Belém sobre Hambre, Pobreza y Acción Climática Centrada en las Personas”. Si bien está en línea con la Hoja de Ruta de Belem, quedaron afuera temas tan importantes como el reequilibrio del espacio fiscal y de la sostenibilidad de la deuda de los países emergentes, y el freno a la explotación de petróleo en territorios indígenas, como la desembocadura de la Cuenca del Amazonas.