China aumenta sus importaciones desde el Mercosur

En los primeros días de abril, Cofco realizó el primer embarque de maíz desde Argentina. La operación, tal como sucedió en el caso del trigo en diciembre de 2025, es parte de una jugada estratégica de China para reducir la dependencia de las importaciones agroindustriales de Estados Unidos. El primer embarque de maíz con destino a China, que representa la apertura formal de este mercado tras superar restricciones fitosanitarias de más de una década.


La carga, compuesta por unas 34.000 toneladas de maíz, fue embarcada en el buque Rooster desde el puerto de Timbués, Santa Fe, de Cofco Argentina. “Este envío fortalece los lazos entre Argentina y China, en un contexto de crecimiento de la producción agrícola de nuestro país, donde China se presenta como un destino natural y complementario en la cadena de valor, a través de la plataforma global de COFCO para generar oportunidades para los productores”, señaló Alfonso Romero, director Ejecutivo de Cofco International Cono Sur, por medio de un comunicado.

Si bien la habilitación oficial de exportación de maíz argentino hacia China está vigente desde mayo de 2023, el gobierno chino aún no había concretado ningún embarque del cereal procedente de la Argentina, por diferencias en los protocolos de exportación referidos a plagas.

La estrategia china

Un informe del mes de marzo de la oficina del Unites States Department of Agriculture, USDA, sobre el comercio agrícola de China, advierte que la nación asiática ya puede prescindir del maíz estadounidense al haber diversificado tanto la red de proveedores como de productos forrajeros.

A esa fecha China no compró una sola tonelada de maíz estadounidense de la campaña 2205/26, ya que la nación asiática se abasteció mayormente de partidas de Brasil, Rusia, Ucrania y Birmania.

Además de aprovisionarse de maíz argentino, este año China completará sus necesidades de recursos forrajeros con importaciones de burlanda de maíz (DDGS) y sorgo brasileño, que comenzarán a ingresar al mercado asiático en volúmenes importantes en el transcurso de 2026.

Actividades productivas en franco deterioro en las economías regionales

Las entidades que incluyen a la Sociedad Rural Argentina (grandes propietarios) y Confederaciones Rurales Argentinas (productores confederados), explican el 80% de los ingresos. Provino de los complejos granarios (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), mientras que el sector bovino explicó otro 9%. Los datos dan cuenta de una marcada concentración.

El 11% restante, equivalente a unos US$ 525 millones, fue aportado por el conjunto de las demás economías regionales, representadas por la Federación Agraria Argentina (pequeños y medianos productores) y CONINAGRO (cooperativas).

Los datos fueron recabados por el “Semáforo de Economías Regionales”, informe elaborado mensualmente por Coninagro. En los primeros meses de 2026, registró un nuevo deterioro en la situación del interior productivo.

El informe refiere al estado en el que se encuentran 19 actividades productivas del país, con diagnósticos a largo plazo poco halagüeños. De este total, 8 sectores están ubicados en la línea roja crítica: yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, a las que se sumaron maní y lechería en los últimos meses.

Las actividades en verde incluyeron bovinos, ovinos, granos y miel. Las actividades que permanecieron en amarillo, que no consiguieron mantener sus períodos de mejora, fueron forestal, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras, manzanas, aves y porcinos.

Por su parte, la Federación Agraria Argentina advirtió sobre “la actual combinación de variables económicas, que ha llevado al sector primario a una situación de rentabilidad nula”. En la mayoría de esos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. La apertura de importaciones y los altos impuestos municipales que no se traducen en mejoramiento de rutas y ferrocarriles, completan un cuadro crítico para estos sectores. La situación se agravó con la política logística del actual gobierno de Milei, que al decidir el desfinanciamiento nacional de todas las obras públicas, esperando sin resultado que el sector privado asuma los costos.

mercosurabc