Un Mercosur resiliente avanza bajo el liderazgo de Brasil
Más allá de la franca guerra política declarada por el presidente Milei contra el primer mandatario de Brasil, en acciones que constituyen una verdadera injerencia externa de cara a las elecciones presidenciales, el Mercosur siguió avanzando en la Cumbre de Asunción, produciendo un documento que refleja la desafiante agenda para la recién asumida PPT de Uruguay. La negociación por la asignación de cuotas de exportación del acuerdo Mercosur-UE. Corredores regionales en ejecución. Acuerdos energéticos. Digitalización de procesos comerciales y un intenso control fronterizo y de lucha antinarcotráfico, implementado por los propios países del bloque.
La Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados celebrada el 30 de junio en Asunción marcó el cierre de la Presidencia Pro Tempore de Paraguay y el inicio de la de Uruguay para el segundo semestre de 2026.
A pesar de la ausencia del presidente argentino Javier Milei, y del gesto político de recibir al candidato de la oposición, Flavio Bolsonaro en la casa de gobierno, en momentos en que comenzaba la pre Cumbre del Mercosur, en las reuniones del bloque no hubo mención por parte del canciller Pablo Quirno de ruptura alguna, proponiendo una flexibilización para avanzar en acuerdos extrarregionales y modernización institucional, contemplados en la Declaración final. Incluso en una retórica inesperada en la reunión del CMC, el canciller argentino señaló que el MERCOSUR debe “recuperar la convicción de quienes entendieron que nuestros países podían multiplicar sus fortalezas cuando actuaban con una visión compartida. Integrar para competir. Abrir para crecer. Prepararnos para liderar”. En la misma línea, tampoco Itamaraty habló de aplicar sanciones contra el socio argentino, por razones que se explican más adelante.
La posterior visita a Brasil de Javier Milei, para participar de la apertura de campaña de Bolsonaro hijo, con agravios a la figura presidencial y la justicia de ese país, en consonancia con la idea trumpista de avanzar hacia un bloque de ultraderecha en la región, aumentó la tensión entre los primeros mandatarios de los dos socios, provocó la llamada a consulta del embajador brasileño en Argentina.
El acto del primer mandatario argentino, no sólo puede implicar injerencia extranjera en la campaña presidencial -en tanto Milei asistió al cónclave como presidente-, sino que pone en peligro la frágil tregua que impidió que Itamaraty se pronunciara contra el pedido de adhesión argentina al acuerdo de Asociación Transpacífico (CPTPP) en forma inconsulta. También puede influir en el veredicto del Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur, que estudia la compatibilidad del acuerdo que Argentina firmara en febrero de este año con EEUU, con los tratados de Asunción y Ouro Preto. El acuerdo recíproco con la potencia del norte reduce aranceles para 1.600 productos, sin el consenso de los socios del Mercosur. Metas impensables sin el apoyo del presidente Lula da Silva, principal socio del bloque.
El presidente Lula prefirió, manteniendo su templanza diplomática y su liderazgo, centrarse en los ejes de campaña exponiendo los logros de su gestión, y evitando enfrentamientos que pudieran dañar la política comercial y productiva del Mercosur, de los sectores que están trabajando codo a codo con sus pares brasileños.
Como sostiene el profesor Ignacio Bartesaghi en una entrevista radial, la postura y el discurso presidencial de Argentina están divorciados de la integración de sus sectores productivos, que llevan un gran trecho trabajando en integración con el resto de los países, así como del avance en la integración energética y logística.
La superación del nuevo conflicto, marca una resiliencia en el Mercosur que a lo largo de los años viene resistiendo las fricciones entre las diferentes figuras presidenciales y sus distintas líneas políticas. Además, su avance disparado por el acuerdo firmado con la UE, reafirma el liderazgo del actual presidente Lula da Silva, que aumenta su puntaje en las encuestas frente a Flavio Bolsonaro, cada vez más complicado en casos de corrupción.
También queda claro que la firma del acuerdo Mercosur-UE, no hubiera sido posible para los países en solitario, con excepción de Brasil, que es considerado un socio estratégico por la Unión Europea, desde el primer gobierno de Lula da Silva, y tiene capacidad productiva y logística suficiente como para lograr una relación exitosa en solitario.
Para Bartesaghi, esta ventana de oportunidad es única para avanzar en el posicionamiento internacional del Mercosur. El contexto internacional y la política comercial de Trump están llevando a que ocurran cosas que antes eran imposibles, reflexiona el director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica de Uruguay. Desde su punto de vista, el acuerdo se cerró esencialmente por impulso de la UE, necesitada de socios frente al escenario de incertidumbre que trae el cambio de paradigma que plantea el gobierno de EEUU y las guerras permanentes, prosigue el economista.
En su opinión, la presidencia uruguaya no sólo debe proseguir las negociaciones con Canadá, con Emiratos Árabes, India, Vietnam, con Japón -liderada por Brasil-, acelerar las reuniones vinculadas a la implementación del acuerdo Mercosur- Unión Europea, también con el EFTA.
Pero la clave, asegura el experto, está en el logro de una reunión del Mercosur con China, e intentar avanzar en un acuerdo marco. Los únicos funcionarios que se refirieron al tema fueron el canciller uruguayo Mario Lubetkin y el presidente Lula da Silva. Posiblemente no se logre un avance hacia un TLC por las disidencias en el Mercosur, con un país como Paraguay que reconoce a Taiwán como república independiente -contra el deseo del sector ganadero-, que más tarde permita a Uruguay avanzar a “diferentes velocidades”, como refiriera Lubetkin. Eso sería un éxito de la presidencia de Uruguay, concluyó Bartesaghi.
Este año, Uruguay mantendrá un activo perfil externo, ya que no sólo encabezará Mercosur, sino que presidirá la Celac, el Consenso de Brasilia y el Grupo de los 77 + China.
Integración digital regional. Las áreas de control integrado
Un item de suma importancia en la declaración presidencial, lo ocupó el mantenimiento del control territorial y fronterizo, amenazado por la presunta intervención de EEUU en la lucha antinarcotráfico, especialmente en el área de Triple Frontera.
La preocupación aumentó para Brasil, cuando el presidente Trump ubicó en la escala de organizaciones terroristas extranjeras a los grandes grupos de narcotraficantes en ese país, y los más poderosos de la región, como son el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV). El Departamento de Estado incluyó a ambos grupos en su lista negra bajo el argumento de que sus actos de violencia amenazan la seguridad nacional y se extienden más allá de Sudamérica, lo que alertó a la diplomacia brasileña sobre una posible injerencia en el territorio de Brasil, mecanismo que Trump intentara implementar en México.
Es por esto que cobra importancia que en la Declaración de la Cumbre de Asunción, se destacara el “Acuerdo sobre Reconocimiento Mutuo de Medios de Identificación y Autenticación Electrónica”. Este entendimiento establece el reconocimiento recíproco de los “sistemas de identificación electrónica de alta seguridad” utilizados por los países del MERCOSUR. Los medios de identificación y autenticación electrónica emitidos por un Estado Parte podrán ser reconocidos por los demás, facilitando de esta manera el comercio y el intercambio.
Se avanzó en las Áreas de Control Integrado (ACI) y de los pasos fronterizos como instrumentos estratégicos para la facilitación del comercio intrazona, la integración física, la circulación de bienes, servicios y factores productivos, así como el tránsito de personas en el MERCOSUR.
Se aprobaron las Recomendaciones sobre Estándares Mínimos para estas Áreas de Control Integrado, concebidas como un marco de referencia para orientar futuras acciones de planificación y modernización de la infraestructura y la gestión fronteriza. Asimismo, la Declaración valoró los avances para la implementación progresiva de beneficios en frontera para los Operadores Económicos Autorizados (OEA), mediante proyectos piloto destinados a generar resultados concretos.
Como parte de la integración territorial, se avanzó en el desarrollo de corredores regionales como eje para fortalecer la integración física y la conectividad entre los Estados Partes.
También se decidió promover la creación de un mercado regional de gas natural y la armonización regulatoria y operativa para su comercialización, así como el intercambio de experiencias en las áreas de interconexión eléctrica, biocombustibles, energías renovables y minerales estratégicos.
Se creará un Comité Automotor, con la idea de integrar al Mercosur el sistema automotor, tratando de equiparar inversiones en los distintos países.
AEC: Modernización e informatización del mecanismo regional para la adopción de acciones puntuales en el ámbito arancelario por razones de abastecimiento, que contribuirá a una tramitación más eficiente, ágil y simplificada
FOCEM: recibirá 100 M de dólares anuales por parte de Brasil durante una década.
Más información
Parte oficial de la Cumbre del Mercosur
Comunicado Conjunto de los presidentes de Estados Partes del Mercosur
https://www.mercosur.int/comunicado-conjunto-de-los-presidentes-de-los-estados-partes-del-mercosur-3
Comunicado Conjunto de los presidentes de Estados Partes del Mercosur y Estados Asociados





