RIESGOS DE UNA BANCARROTA HÍDRICA

Hay una “bancarrota” hídrica. Existen daños en los recursos naturales, una descapitalización en ascenso en ellos, y se debe hacer macro reformas estructurales para recuperar los niveles históricos, un reto que plantea con mucha profundidad y el máximo rigor la Universidad de Naciones Unidas en un informe reciente.


La idea de “bancarrota” está asociada a una “quiebra” de todo el sistema. Los ingresos están superando en proporciones enormes los “egresos”. Hay que afrontar la situación, no negarla ni minimizarla y actuar sin dilación. Este es el reto que plantea con mucha profundidad y el máximo rigor la Universidad de Naciones Unidas en un informe reciente, producido por su Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud. Fue elaborado por el llamado grupo de expertos en agua, considerado un “tanque de pensamientos” de primera línea en la materia.

trabajo, producido por su Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud, fue elaborado por el llamado grupo de expertos en agua, considerado un “tanque de pensamientos” de primera línea en la materia.

Entre sus componentes centrales se hallan:

El informe destaca que “muchas regiones están viviendo por encima de sus posibilidades hidrológicas y muchos sistemas hídricos críticos ya están en quiebra”.

Muchas sociedades no sólo han gastado en exceso sus “ingresos” anuales de agua renovable proveniente de ríos, suelos y capas de nieve, sino que también han agotado los “ahorros” a largo plazo en acuíferos, glaciares, humedales y otros reservorios naturales.

Hay una lista cada vez mayor de acuíferos compactados, hundimientos de tierras en deltas y ciudades costeras, desaparición de lagos y humedales y una pérdida irreversible de la biodiversidad.

50% de los grandes lagos en todo el mundo han perdido agua desde principios de la década de 1990 (el 25% de la humanidad depende directamente de esos lagos).

La mitad del agua doméstica mundial ahora se deriva de aguas subterráneas.

Más del 40% del agua de riego extraída de los acuíferos se está drenando de forma constante.

70% de los principales acuíferos muestran un declive a largo plazo.

410 millones de hectáreas de la superficie de humedales naturales, casi igual en tamaño a toda la Unión Europea, ha sido borrada en las últimas cinco décadas.

Se ha perdido más del 30% de la masa glaciar global en varios lugares desde 1970.

Hay docenas de grandes ríos que ahora no llegan al mar durante partes del año.

Hace más de 50 años que muchas cuencas fluviales y acuíferos están reduciéndose.

2 mil millones de personas viven en terreno hundido.

4 mil millones de personas enfrentan una grave escasez de agua al menos un mes al año.

3 mil millones de personas viven en áreas donde el almacenamiento total de agua está disminuyendo o es inestable. Más del 50% de los alimentos mundiales se producen en esas mismas regiones.

1.800 millones de personas vivían en condiciones de sequía en 2022-2023.

2.200 millones de personas carecen de acceso a agua potable.

3.500 millones no tienen servicios de saneamiento gestionados de forma segura.

El informe alarma “Millones de agricultores intentan cultivar más alimentos a partir de fuentes de agua cada vez más escasas, contaminadas o en vías de desaparición. Sin una transición rápida hacia una agricultura inteligente en el uso del agua, la bancarrota hídrica se extenderá rápidamente”.

Hay soluciones

A pesar de la criticidad de la situación, hay posibilidades de actuar. Pero no basta con políticas meramente incrementales. Se requiere llamar a grandes alianzas económicas y sociales para renegociar el actual “contrato” con la naturaleza y blindar los sistemas productores de agua. Se deben combinar ambiciosas políticas públicas articuladas con iniciativas de punta de la empresa privada y buscar la colaboración de todos los agentes sociales. Se debe establecer una sinergia permanente en torno a la ética y la responsabilidad por el agua.

América Latina que tiene una naturaleza privilegiada en este tema crucial, debe ser un laboratorio permanente de búsqueda de soluciones, de aporte a la región y al mundo. Debe elaborar propuestas y diseñar proyectos de amplios alcances sobre el agua que garanticen biodiversidad, seguridad alimentaria, agricultura de precisión, agua potable para todos, y saneamiento ambiental.

Bernardo Kliksberg. Asesor de diversos organismos internacionales. Autor de 69 obras traducidas a múltiples idiomas. Apareció su nueva obra “Retos éticos de la post pandemia” (Disponible en Amazon). kliksberg@aol.com

Bernardo Kliksberg